Los médicos tibetanos fueron, probablemente, los primeros en diseñar el concepto de Medicina Holística o Medicina Integral (Cuerpo, mente, alma y ecosistema). En el siglo VII d.C. la medicina tibetana dedicó todos sus esfuerzos a la búsqueda y estudio de información procedente de médicos de India, China, Nepal, Persia y Grecia. Yuthok Yanten Gompo integró en la medicina tibetana lo mejor de cada sistema terapéutico.
El masaje es una de las técnicas de apoyo al tratamiento de los desórdenes del humor viento (lumg). Por su parte, el masaje tibetano es una combinación de técnicas de masaje hindú, del masaje de los luchadores greco-árabes y de China, junto con las propias de la cultura autóctona Bon-Pe, creando un sistema original de masaje tibetano.
Existen tres tipos de masaje:
1- Cabeza
2. Digitopresión
3. Masaje Energético.
Rutina de diagnóstico y tratamiento Los médicos tibetanos idearon un sistema de referencia conocido como los 3 nespas (humores) para conseguir llegar a un diagnóstico y un tratamiento correctos del paciente.
A efectos prácticos, la salud es evaluada en relación a los órganos (huecos y sólidos) y a los constituyentes del cuerpo. Es obligación del médico explicar al paciente el carácter de su desorden (viento, flema o bilis). El tratamiento se basa en los síntomas presentes y el cuadro clínico se realiza con el examen de la orina y el control de los seis pulsos, el examen físico y el interrogatorio. Factores como la edad del paciente, la estación del año, la capacidad digestiva del paciente y la localización de la enfermedad servirán para determinar el tipo de tratamiento. La rutina habitual consiste en: modificación de la alimentación y los comportamientos. Si la enfermedad es importante, se utilizarán terapias externas, como la moxibustión o el masaje. Y, si es grave, se utilizarán sangrías, la aguja de oro y las píldoras maravillosas.